Un padre de familia resultó herido tras ser atacado por un coyote la tarde de este martes en las inmediaciones de la Escuela Elemental Rosa Parks. Tras un operativo conjunto, las autoridades locales localizaron y sacrificaron al animal debido al riesgo que representaba para la comunidad.
El incidente ocurrió el 19 de mayo, alrededor de las 2:30 p. m., en el 13700 de E. 46th Street. De acuerdo con el reporte del Departamento de Policía de Tulsa, la víctima se encontraba recogiendo a su hijo de la escuela. En el momento en que estaba ayudando al menor a subir a su camioneta, el coyote salió sorpresivamente de debajo del vehículo y lo mordió.
El hombre acudió a un hospital local para recibir atención médica por la herida, donde también fue sometido a tratamiento preventivo ante una posible infección de rabia.

Operativo y neutralización del animal
Tras el ataque, oficiales de la Policía de Tulsa y personal de Tulsa Animal Services desplegaron un operativo para rastrear al animal. El coyote fue finalmente localizado cerca de un estanque ubicado en la sede corporativa de QuikTrip (QT).
Las autoridades determinaron que, debido a la naturaleza del ataque y al peligro potencial que representaba para otros transeúntes en la zona, era necesario sacrificar al animal en el lugar. El cuerpo del coyote fue recuperado por los servicios de control animal y actualmente está siendo analizado en un laboratorio para confirmar o descartar la presencia de rabia.
Recomendaciones de seguridad
Aunque la presencia de coyotes dentro de los límites de la ciudad no es inaudita, la Policía de Tulsa recalca que los ataques a humanos son sumamente raros. Para garantizar la seguridad de los residentes, las autoridades emitieron las siguientes directrices:
- Evite el acercamiento: Por naturaleza, los coyotes tienden a ser asustadizos y evitan el contacto humano. Si usted ve uno, lo mejor es mantener una distancia segura, no acercarse y comunicarse inmediatamente con Tulsa Animal Services.
- Prohibido alimentarlos: Bajo ninguna circunstancia se debe alimentar a la fauna silvestre. Darles comida provoca que pierdan su miedo innato a los humanos, volviéndose más audaces y aumentando las probabilidades de encuentros peligrosos en zonas urbanas.
Las autoridades sanitarias notificarán a la víctima sobre los resultados de las pruebas de rabia en los próximos días para determinar si se requieren protocolos médicos adicionales.








